La Fundación Alberto Jiménez-Arellano Alonso, creada en el seno de la Universidad de Valladolid en el año 2004, expone de modo permanente en el Palacio de Santa Cruz parte de su colección artística, en la que tiene una destacada importancia el conjunto de escultura africana en terracota.
La excepcionalidad de la colección Alberto Jiménez- Arellano Alonso radica en ser el más importante conjunto conocido de terracota africana, estando documentadas en ella la práctica totalidad de las culturas que trabajaron en este material a lo largo de la historia del continente.
En la sala se muestran esculturas de distintos períodos y culturas: Nok, Sokoto Katsina, Ifé, Benin, Djenne, Ségou, Bankoni, Jukun, Bura, Ségou, Mangbetu, Ashanti, Komaland, Cham, Pare, Dori...
La escultura Nok es la más antigua de África, salvo la egipcia, datándose entre los siglos V a.C. y V d.C.
En las excavaciones en torno a la ciudad de Nok, al norte de Nigeria, se han encontrado figuras humanas de terracota con rasgos muy característicos, como la ejecución del ojo, siempre de forma más o menos triangular y con una perforación central. También suelen representar detalladamente diversos tipos de peinado más o menos elaborados.
Ife y el del antiguo reino de Benin son dos complejos culturales de gran importancia en la historia del arte africano y universal. Ambos eran entornos cortesanos donde el artista africano desarrolló al servicio de los reyes el arte del retrato, tanto realista como idealizado, de la misma manera y en el mismo momento que sus colegas europeos lo hacían en la Europa del Renacimiento.
La antigua ciudad de Djenne, rica ciudad-mercado amurallada y conocida durante muchos siglos por ser cruce de caminos de las caravanas del Sahara, dio nombre a un conjunto de estatuas de terracota, halladas en su recinto. Es recurrente es estas esculturas la posición arrodillada de los personajes, y el tema de la serpiente, bien enroscada sobre sí misma, bien como motivo decorativo en forma de línea en zigzag sobre los personajes. La serpiente remite a la leyenda fundacional de esta cultura, que hablaba de una muchacha que fue tapiada viva en homenaje a la serpiente sagrada.
El pueblo Ibo se ubica en la zona este de Nigeria. Las técnicas empleadas en el arte Ibo del siglo X sugieren que esta sociedad había alcanzado un nivel de tecnología que rivaliza o supera a los europeos contemporáneos.
En la actual Nigeria, los Ibo son el segundo grupo étnico en importancia, y han mantenido hasta mediados del S. XX, una tradición cultural y una identidad política relevantes.
La cultura Sokoto se situaba al norte de la ciudad de Nok. Las esculturas que representan figuras humanas forman un grupo homogéneo por sus características iconográficas y formales, entre las que destaca la forma del ojo enmarcado entre líneas curvas.
Los Jukun actuales, que ocupan una zona del gran valle del río Benue son los herederos culturales de los reinos Jukun, documentados hacia el S. XIV. Son muy escasas las esculturas conocidas de esta región y de esta época. Menos de una docena de ejemplares han aparecido desde mediados de la década de los 80, siendo el conjunto actual, esta pareja, el único conocido en todo el mundo.