A quién no le gusta descubrir formas, perfiles o siluetas en las piedras
Pandero de nómadas
Hace unos años - pocos, la verdad – la casualidad puso en mis manos media docena de fotocopias del libro titulado “Imágenes, imágenes” del antropólogo y ensayista Roger Caillois. El texto de Caillois era un revoltijo de datos y anécdotas aparentemente aleatorio, asociando la ocurrencia humana, disparatada y extravagante muchas veces, con formas casuales de la naturaleza.
¿A quién no le gusta descubrir formas, perfiles o siluetas en las piedras, por ejemplo? No existe tropiezo en la imaginación humana dispuesta a elucubrar el perfil reconocible de un familiar en una nube esponjosa, o una imponente pagoda china en las manchas de la luna. Eso sí, para que el azar se convierta en un juego, la silueta, el contorno que imaginamos, debe ser reconocible, porque de lo contrario, las pequeñas formas de un pequeño fósil, o las incisiones superficiales de un jeroglífico, pueden llenarse de tenues sombras que de improviso entreabren direcciones inesperadas, inquietantes.
Llegados a este punto no me queda más remedio que reconocer que lo que de verdad me asombra es el detalle, el rasgo, David frente a Goliat, la minúscula honda capaz de ganar la batalla de antemano perdida, frente al titán, al coloso que las tenía todas consigo.
11-01-06
Ignacio Guerra Núñez
Obras
del Artista
Diputación Provincial de Valladolid - Palacio de Pimentel C/ Angustias, 44 - 47003 - Valladolid - España - Tel: +34 983 427 100 - Fax: + 34 983 267 919