Con una formación de corte clásica en dibujo y pintura entre los años 93 y 98, entra en este año (1998) en el taller Vallisoletano de grabado calcográfico, al frente del cual estaba y está Alberto Valverde, artista con el que sintoniza desde el principio y del que sin duda tendrá influencia.
Son varios los premios y reconocimientos obtenidos, destacando el 1º premio de Artes Plásticas de ACOR en el 2003, y el premio racimo de escultura del 2006.
De entre las exposiciones individuales cabe destacar la realizada en Caja España, y entre las colectivas la realizada con la Junta de Castilla y León, por distintos puntos de la península (España y Portugal) en el año 2000, tras ser seleccionado en ARTECAL 99, y la realizada con la Diputación de Valladolid como artista invitado en el homenaje a la mujer en el arte.