Uno se pregunta si asomarse a la intimidad ajena no es siempre un acto obsceno
Habitación
Uno se pregunta si asomarse a la intimidad ajena no es siempre un acto obsceno, aunque se haga con la mejor de las intenciones. Las fotografías que componen este trabajo están hechas en las habitaciones de un hostal de Valladolid en el que, por algún proceso de intereses económicos especulativos, las personas que allí estaban debieron abandonarlo precipitadamente, e incluso en algunos casos no pudieron siquiera regresar a por sus pertenencias. Pero no es este el interés de la narración, sino que más bien se trata de aprovechar el statu quo de estos lugares para ir un poco más allá y proponer una reflexión sobre conceptos aparentemente claros, como las ideas de lo privado y lo público o sobre los lugares y personas que se encuentran al margen, fuera de los valores sociales en alza.
Las habitaciones de hostales y pensiones son lugares que contienen la promesa de una privacidad limitada. En este hostal se alquilaban habitaciones para estancias de uno o dos días, por unas horas a las prostitutas de la Plaza Mayor, o para estancias de años, se puede decir que vivían allí. Para todos ellos, por más o menos tiempo, estas habitaciones debían convertirse en el lugar íntimo. Pero en un momento en el que cada vez es más evidente la pérdida de la intimidad, el secuestro de los lugares privados a través de códigos publicitarios estereotipados, la privacidad aparece como algo ilusorio e inalcanzable. Una cierta melancolía impregna los lugares y objetos que han sido abandonados o desechados, como estas habitaciones que aquí vemos. El hecho evidente de que se encuentren fuera de la imagen social más valorada, fuera del tiempo, las convierte en lugares poéticos que nos acercan a lo patético de la vida.
02-02-06
Ricardo González
Obras
del Artista
Diputación Provincial de Valladolid - Palacio de Pimentel C/ Angustias, 44 - 47003 - Valladolid - España - Tel: +34 983 427 100 - Fax: + 34 983 267 919