La mujer del cantaro
¡Blanca dama de honor en mi Castilla! El prado extiende su mullida alfombrabajo tu ala de nieve, que en luz brilla,rasgando el aire quieto de la sombra.
Viento y estrella atezan tu plumaje. ¡Quién pudiera elevarse a tu celaje, viajera del silencio esclarecida!
Eres en lo alto, cuando al nido subes, vértice blanco de la torre en nubes.¡Y aquí en la tierra, mi morada hundida!